España y Grecia vuelven a verse las caras. Esta vez será en los octavos del Mundial de Turquía (sábado a las 20.00 horas). Reeditan así la final del Mundial de 2006, donde la selección española se llevó el gato al agua y acabó siendo oro. Eso es lo que busca España en esta ocasión. Pero para ello deben salvar este primer escollo de octavos.

Los helenos, cuartos en el ránking mundial de selecciones, son viejos conocidos por todos. Añorando desde el primer minuto al genio Papalukas, esta selección sigue siendo la de ’siempre’. Sus jugadores no son otros que Diamantidis, Kazlauskas, Spanoulis… Buenos jugadores pero que no han dado gratas sensaciones en esta primera fase del Mundial.

Jugadores que no se caracterizan por su movilidad, pero sí por una sólida base. Tiene mucho peso en la zona. Siempre competitiva, la selección helena sabe cómo atacar, con brío y dureza. Además, le tiene ganas a España. No sólo cayó ante los nuestros en aquella final de 2006, sino que ‘la roja’ también acabó ganando las semifinales de los dos últimos europeos (2007 y 2009).

Ahora claman venganza. Pero saben que no será fácil. De hecho, España ha ganado 29 de los 37 enfrentamientos que ha tenido contra los helenos. Por si acaso, y pese a la alegría de saber que EE UU no tocaría en cuartos, Scariolo quiso frenar la euforia: “Grecia es un equipo muy completo que además recupera a su gran estrella, Diamantidis”.