Siempre excesiva, a Serena Williams se le fue la fuerza por la boca durante su semifinal del sábado frente a Kim Clijsters. Con 6-4, 6-5 y 15-30 en contra, la juez de línea le pitó una falta de pie (pisó la línea de fondo al sacar) en su segundo servicio, con lo que concedía a la belga dos bolas de partido. Indignada, arremetió contra la juez, la amenazó, fue amonestada con un punto por conducta antideportiva y, por tanto, se acabó el encuentro.